sábado, 20 de diciembre de 2025

Puedo:


Ignorar mi sentir y hacer como que todo fue un sueño fébril del verano.

Puedo,
ignorar la necesidad de contención,
omitir el deseo de corporalidad,
de afecto, de comprensión física en lo relativo a estar.

Puedo,
compensar ausencias con alcohol, alquitrán y nicotina.

Puedo,
contarle al viento mis sueños,
y ahogarme entre mares de autodefensa,
disfrazados de indiferencia y autocontrol.

Puedo,
otorgarle algún sentido a esa ausencia,
e incluso puedo querer llorarle al viento tu nombre, y suplicar con aquello que no otorgas,
un poco de la complacencia que busca mi mente.

Pero no,
no es justo para mí cuerpo,
el ignorar su propia naturaleza,
la necesidad de estar,
los cuidados más allá de la carne,
la constante búsqueda de reciprocidad, que no llega.
O al menos en la necesidad constante que requiere mi lógica.

Y es en esta camara de gas, que yo mismo he construido,
que me veo en la necesidad absoluta de otorgarle sentido a mis sentires,
de hacerle caso en cuerpo, a lo que busca el corazón.

Es el momento,
es mi momento,
y no sería justo para la vida, el otorgarle tanta importancia a afectos equívocos que no supe ver antes de tiempo.

Gracias Granate por contenerme cuando la vasija se estaba rebalsando.
Y gracias vida por ponerme en el camino obstáculos que son más bien oportunidades.

Un día a la vez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario