Solo aquel que respiró fuego,
sabe de la ceniza y el sulfuro,
que trae para si mismo,
el poder del silencio.
La altisonancia, requiere de esfuerzo,
y la voluntad de expresar,
sucumbió a la comodidad del silencio.
Cuando ya no tienes nada que decir,
nada que reprochar,
¿Vale la pena salvar algo?
Solo la cordura.