tu voluntad de enmendar algo,
omitiendo que existo.
Manteniéndose en lo meramente funcional,
lo mundano,
superfluo si queremos ponerle nombre.
Y está bien,
las batallas más difíciles,
son aquellas en las que eres al mismo tiempo,
el ejército ganador,
tanto como el ejército vencido.
Ojalá encuentres esa paz que tanto anhelas.
La vida sigue... Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus, singula dum capti circumvectamur amore.
Pero mientras tanto huye, huye irremediablemente el tiempo, mientras nos demoramos atrapados por el amor hacia los detalles.