Pasarán los años, pasarán los rostros... Despertaré, sin tu presencia, sin tu guía y consejo. Y confundido, buscando luz de entre las sombras, procuraré recordar tus palabras, tu risa, y sentir tu presencia aunque en cuerpo nos dejaste. Seguirán el tiempo, las risas, las penas, los recuerdos y sobretodo las enseñanzas de quienes nos forjaron, pasarán los años, y la pena diluirá también hacia otros. Volveremos a llorar, recordando el pasado, como si nuestra cordura dependiera de aquello. Reiremos, con nostalgia pero contentos, y labraremos lágrimas cuando seamos nosotros aquellos dentro de un cajón. ... No sabes cuánta falta me haces, pero me queda el consuelo de que ya no estás sufriendo, y que tu memoria, legado y obra, vive en nosotros, y sobretodo en tu bisnieto, mi Guillermo hermoso, que con tu misma sonrisa, valores y constancia, veo día a día dejar de ser un niño, y empezar a ser un hombre. Gracias a la vida, por haberme dado un abuelo como tú. Te extraño mucho papá. Cuidate much...