Plasmar.

¿Quien soy? 
¿En qué momento normalicé abandonarme? 
¿Es el rostro, el reflejo del alma?
¿Cómo se lo tomarán los otros?
¿Tengo, la necesidad de estar, dejando de lado mis propias necesidades de realización?


Y me repito... Vendrán tiempos mejores -¿Pero cuándo?-.