jueves, 19 de febrero de 2026

W 74


Ves otro amanecer, y el cuerpo cansado de respirar, busca consuelo de este caos inicial, entre el pestañeo de los propios ojos.

Te ves, en tierra desconocida, taimado, dubitativo y con un claro norte en la cabeza.

Desear que el tiempo pase,
y esperar que cada pieza encaje a la perfección por sobre la otra.

Que cada afecto sepa encontrar su lugar,
cada emoción distante, sepa volver a puerto,
o que todo se incinere, 
y de las cenizas vernos obligados a construir algo.

Reinventar la rutina, para volver a ser dueño de tus propios días.
Ajustar el cuerpo,
ajustar el hambre,
ignorar la carne,
el pulso y la incertidumbre.

Olvidar maestros,
ignorar métodos...
Crear nuevos.

Volverse tungsteno,
y recordarse: 
Soy mucho más fuerte de lo que era ayer.

martes, 10 de febrero de 2026

Diluir-se


Emplazan las palabras en mi corteza frontal,
y diluyen con el agua las ideas fugaces de ser.

Flaquean las fuerzas, se quiebra la voluntad,
y le creo menos a tus verdades, que a mí propia voluntad de creerle al viento el susurro cálido y abrumador, que me trajo tu voz.

Retumban entonces, las corpóreas necesidades, ¿Pero como le otorgo existencia a la ausencia?, ¿Cómo hago existir ese brío que poco a poco murió?

Lanochematarálamente.

Y mientras tanto...
Anfetaminas para este cisma.

jueves, 5 de febrero de 2026

Cambiar la piel.

Es confuso reinventarse,
es extraño e incómodo, crear un "nuevo yo",
cuando el antiguo aún necesita estructura y cordura para funcionar.

Resulta inútil entonces, con éstos días, establecer un hilo conductor único, para todo este racimo de ideas, conceptos, emociones y directrices, que el cuerpo necesita para su propio funcionamiento.

A lo que se está quieto, se le deja quieto.