miércoles, 22 de abril de 2026

Victus

Adaptarme.

Es caer.

Acostumbrarse al vacío, esperando llenarlo con algo.

 

Al final, somos esclavos de nuestras decisiones,

nuestras omisiones,

y nuestras pasiones. 

¿Cómo aprendo a olvidarte?

 Si entre tus brazos recordé pertenencia.

Aprendí la levedad del tiempo, y que ocho horas no bastan cuando el contexto sobrepasa la voluntad.

 

Y ahora, como personaje secundario me pregunto,

¿Como vuelvo irrelevante este caos?. 

El día en que dejé el útero.

 Nacemos.

Y en la base regular de la obstinación, el ensayo-error-aprendizaje.
Repetimos nuevamente.

Y debieron pasar dos años, para darme cuenta de que quién salió, no es quién regresó.
Pasó el tiempo, y las heridas que se le habrían otorgado al corazón,

eran anodinas a aquellas que volvieron en carne.

 

Matar.

Mutar. 

Anverso

 Dicen, que ella era fría, a veces frívola y un tanto obstinada.

 

Más nunca fue regla, el seguir otros conceptos de los que no pueda,

la experiencia empírica propia, generarme una idea, de como es alguien.

 

Y fue entonces, que lo comprobé; La idea preconcebida por otros, fue desvanecida de entre la mía.

Y logré ver una persona grandiosa, pero voluntaria y moralmente subyugada a la sociedad,

a la que años más tarde, entendería, que el ser neoliberal, consumidor, objeto, número,

estadística.

 

Solo lamento no haber podido satisfacer anhelos de familia,

aquellos que uno espera recordar del otro sujeto.

Ese sujeto que no es como tú querías.

Pero te es suficiente.

Y eso...

eso me es suficiente. 

sábado, 11 de abril de 2026

Note to self: Two.

Crees,
y creas entre ausencias, presencias condicionadas al contexto.
Palabras de apoyo a un tercero,
y la obstinada necesidad de comunicarse,
en qué todo retomará su camino.

Que todo volverá a ser platino, cuando es hoy,
el más blando y cristalino cobre.

Anhelas la lluvia que no llega,
recuerdas lo frágil de las decisiones diarias,
cuando si bien empezaste un viaje,
no tienes aún la necesidad de volar.

Pero sabes,
volver al bronce,
está vez es permanentemente.

Y está bien,
el tiempo vuela...
He de volar con él.