Alguna vez soñé un corazón. Lo contuve, lo poseí, intentamos ser un solo corazón aquel cuerpo y el mío, vimos noches hacerse día y días desvanecerse en noches. Todo estuvo bien, pero era lineal. El mismo cuerpo, las mismas sonrisas, emociones que no eran sanas, forjadas en el dolor de una familia, en el egoísmo de algunas personas por sobre las necesidades de otras o en la mediocridad de algunos individuos en el confort de lo que ya conoce. Al final, en una relación de dos, si se busca de a uno, se encontrará solo, lo que solamente uno anda buscando. Recuerdo ciertas escenas con personas que solo con el tiempo pude comprender. Recuerdo haber visto ya aquel lugar que llamas hogar, recuerdo haber visto algunas personas, imagino y vislumbro personas, momentos, lugares y palabras. Incluso recuerdo aromas, ropas, climas, colores y emociones. La primera vez fue hace unos siete años atrás, cuando al final de un extraño día, mi mente descansaba del ajetreo, del mov...