domingo, 5 de abril de 2026

Cdr.

 La única verdad,

es que solo puedo confiar en mí mismo.


Delegarle mi felicidad a terceros,

es ceder por mi cuenta, el manual de instrucciones, y dejar en manos inciertas, la puerta de acceso a mis propias necesidades.


Es así, que parece que cada acto estoico,

me separa más de un norte claro,

me genera más incertidumbre respecto de mis pasadas, presentes y futuras decisiones,

pero sobretodo, me genera dudas respecto de las intenciones de quienes decido dejar permear los muros finales, de esa fortaleza base, que hoy está en remodelaciones intensas.


Y es que es justo y necesario, dadas las actuales condiciones del entorno, de mi vida, de mi cuerpo, y sobretodo de mi mente, que cada día más -afortunadamente- es un día menos, que cada ausencia, me obliga a inventar actividades que hagan que duela un poco menos, que cada condición forzada, hace que mi necesidad de autoprotección se active, y que se haga difícil no buscar huir, y permita -tal vez- conocer a ese personaje que podría darle sustancia a esta volatilidad, o simplemente sucumbir al proceso, ¿Y sabes?. 

Está bien.

... ¿Pero cuánto tiempo estará bien?



No hay comentarios:

Publicar un comentario