Si entre tus brazos recordé pertenencia.
Aprendí la levedad del tiempo, y que ocho horas no bastan cuando el contexto sobrepasa la voluntad.
Y ahora, como personaje secundario me pregunto,
¿Como vuelvo irrelevante este caos?.
«Una salus victis, nullam sperare salutem»
Si entre tus brazos recordé pertenencia.
Aprendí la levedad del tiempo, y que ocho horas no bastan cuando el contexto sobrepasa la voluntad.
Y ahora, como personaje secundario me pregunto,
¿Como vuelvo irrelevante este caos?.