Suena: Arsonist's Lullaby - Hozier. Solo aquel que respiró fuego, sabe de la ceniza y el sulfuro, que trae para si mismo, el poder del silencio. La altisonancia, requiere de esfuerzo, y la voluntad de expresar, sucumbió a la comodidad del silencio. Cuando ya no tienes nada que decir, nada que reprochar, ¿Vale la pena salvar algo? Solo la cordura.
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Sydän
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It's there, yes, we all know it, but how long will it take for my sydän to catch fire again?.
Yup, it seems like I just don't care about it right now, but honestly, it's really a topic I care... the fact is I demand SO MUCH from "my other half". I used to be picky, then I wasn't, later again... I wasn't. Now I'm not sure and I have no time to wonder about it.
Una canción para la ocasión:
... Al final Pablo Neruda tenía razón:
Poema 20
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada, y tiritan, azules, los astros, a lo lejos".
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa, y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
Suena: This Time Imperfect - AFI. Quemar puentes de madera, mientras tú mismo te encuentras parado en la mitad de uno de ellos. Otorgarle peso a las acciones, ignorando tus propios sentires. Analizar si es falta de interés por tiempo, estrés, necesidad de desconexión, o simplemente la ausencia duele aún menos, que la presencia corpórea del otro. Hay tanto que quisiera decirte, tirarlo todo y que todo lo que deba quebrarse sepa volver a ser amalgamado al calor de la laca y el polvo de oro. Otorgarle levedad a la distancia, ignorar la incapacidad logística, dejar que el tiempo pase, los cuerpos sucumban a la carne, y que la guía trazada bajo la seguridad de la presencia, basten para volver a unir lo que alguna vez fue uno, procurando que eventualmente me exista disponible oxitocina, en donde solo hay adrenalina, dopamina condicionada, y serotonina posterior. Nadie es quien conocemos.
Afectos. Extrañas son las formas de correlacionarse. Inadecuadas, las explicaciones, que bajo el vaho del alcohol exudan los cuerpos, respecto de aquella emoción social condicionada por los grados, de ese líquido altisonante de la socialidad humana inherente al desinibido. Líquido, pulverizante de las cohibiciones que más por necesidad de aceptación, que por gusto, terminamos acatando en nuestra cotidianeidad. Y es así, al paso el reloj, al correr de las mesas, junto al vaivén de las palabras, es que omites aquella ineptitud que te separa del resto. Y logras encontrar tungsteno donde solo encontrabas carbón. Y ves. A una persona y personalidad fuerte, con tesón y entereza, con gallardía, brío y lo más importante... Autenticidad. Agradezco a la vida, el poder juntarme con gente así... Así sea solo una (cuantitativamente hablando). Aunque sea bajo la condicionante de la esfera codependiente de tener la necesidad de criar sin dañar. Así sea, bajo determinadas condiciones de tiempo, de for...
El silencio, la ausencia, tu voluntad de enmendar algo, omitiendo que existo. Manteniéndose en lo meramente funcional, lo mundano, superfluo si queremos ponerle nombre. Y está bien, las batallas más difíciles, son aquellas en las que eres al mismo tiempo, el ejército ganador, tanto como el ejército vencido. Ojalá encuentres esa paz que tanto anhelas. La vida sigue... Sed fugit interea, fugit irreparabile tempus, singula dum capti circumvectamur amore. Pero mientras tanto huye, huye irremediablemente el tiempo, mientras nos demoramos atrapados, por el amor hacia los detalles.
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