«Una salus victis, nullam sperare salutem»

sábado, 31 de octubre de 2026

¿Qué sientes, cuando ya no sientes?

El tiempo, me ha logrado convencer,
que la única constante al mundo que me rodea,
es que odio quién soy medicado, 
pero desprecio significativamente más,
quien soy sin ello.

Antes, vivía a tu arbitrio, a tus formas,
a tus gestos (o a la ausencia de ellos).
Hoy puedo ver lo orgullosa que eres,
jugando a estar ocupada, 
mientras mi cabeza sucumbía a tus maneras.

Pero entendí,
entendí que tú necesidad de postergar,
y pretender que el mundo se solucione solo,
es la manera que conoces, 
para tratar que tú agenda no colapse.

Y aprendí,
aprendí a dejar de exigir,
un presencia particular,
a alguien que me da por sentado.

No soy un número,
no soy objeto,
soy un sujeto.

Y como sujeto,
te dejé ir.
No puedo destruir lo que no está.
El afecto queda,
pero la pareja,
simplemente se apagó,
y me cansé de buscar,
aquello que no se sabe otorgar.

... Ésta guerra de desgaste, la ganaste tú.
J.

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