es extraño e incómodo, crear un "nuevo yo",
cuando el antiguo aún necesita estructura y cordura para funcionar.
Resulta inútil entonces, con éstos días, establecer un hilo conductor único, para todo este racimo de ideas, conceptos, emociones y directrices, que el cuerpo necesita para su propio funcionamiento.
A lo que se está quieto, se le deja quieto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario